¿Sabías que el estado de tu espacio personal es un reflejo de cómo está tu vida?

    Es impresionante si haces el ejercicio de mirar en retrospectiva, ¿qué tan ordenado eres? ¿qué tan estructurada está tu rutina? Muchos dicen que cuando no tienes tan buenos hábitos, tiendes a dejar en el olvido las pequeñas cosas del día a día.

    Empezar con pequeños pasos

    Si en alguna etapa de tu vida no acostumbrabas a tender tu cama, comías a deshoras, trasnochabas muchísimo, dejabas todas tus responsabilidades para lo último, tenías tu closet patas arriba, seguramente eso estaba siendo un reflejo de tus hábitos y tal vez de un estilo de vida desordenado que estabas llevando.

    Hay un cambio drástico en nuestras vidas cuando decidimos formar una rutina que nos da paz, cuando decidimos mantener un orden que nos permita completar nuestras tareas del día de manera productiva, cuando vemos la importancia de que nuestro espacio personal esté despejado y limpio para poder concentrar la mente en lo que debemos hacer.

    Al ir ajustando esos pequeños detalles de nuestra vida vemos que, a la hora de dormir, podemos hacerlo en paz y tranquilidad por la satisfacción de saber que todo está en orden y que pudimos terminar todo aquello que debíamos y queríamos hacer.

    Un espacio organizado te hará más feliz

    Suena tonto y superficial, pero la organización de nuestras cosas físicas definitivamente refleja el estado y el orden de nuestra vida. Tener un espacio personal organizado, en donde sabemos dónde se encuentra cada cosa que necesitamos, donde hay espacio para realizar nuestras actividades, permite que podamos enfocarnos en nuestras tareas del día a día y que sintamos que nuestro lugar de descanso es agradable y acogedor.

    Además, es demasiado importante para nuestro día a día establecer una rutina que nos permita guiarnos y organizar nuestras responsabilidades y también las actividades para nosotros mismos. Tener una rutina de alimentación, de aseo, de autocuidado, de horas de trabajo y descanso, de momentos para compartir con las personas importantes de nuestra vida, de tiempo para nosotros mismos, permite que cada cosa se alinee con la otra y nuestros días tengan más sentido y realización. 

    Si no has aplicado el orden y la rutina en tu vida te invitamos a que lo intentes, notarás cómo cada cosa se va poniendo en su lugar y todos los aspectos de tu vida podrán fluir mucho más fácil y con gusto.